La Dieta Mediterránea | Mandul

La Dieta Mediterránea

Los beneficios de la dieta mediterránea

La dieta mediterránea es la más sana del mundo. Con frecuencia, se demuestra que una alimentación basada en pescados, frutas, verduras, cereales y lácteos, y suplementada con aceite de oliva y frutos secos, no sólo sienta bien, sino que es un factor de prevención de enfermedades. En Mandul estamos convencidos de ello y es por esto que todas nuestras materias primas tienen su origen en la zona mediterránea. Nuestros procesos de elaboración se basan en las fórmulas tradicionales de nuestros antepasados aunque aplicadas con modernos sistemas de producción que aseguran la regularidad del producto.
Según los últimos estudios publicados (archives of Internal Medicine) incluir nueces, pasas o avellanas en la dieta puede reducir, a largo plazo, hasta en un 50 por ciento el riesgo de infarto de miocardio. Los primeros resultados de esta investigación han confirmado que esta dieta reduce la presión arterial, los niveles de lípidos y de glucosa en sangre, y la inflamación, además de influir de forma beneficiosa en todos los factores de riesgo que intervienen en las enfermedades del corazón.

No es un régimen ni un programa dietético específico. Es una filosofía de vida basada en costumbres milenarias de los habitantes de la cuenca Mediterránea. Durante la última década han sido muchos los estudios que destacan la excelencia de la dieta mediterránea.
Hace ya mucho tiempo que los habitantes rurales de la isla griega de Creta descubrieron las ventajas de este tipo de alimentación basada en los productos propios de la cuenca mediterránea. Todavía hoy, los cretenses tienen una de las mayores esperanzas de vida de toda Europa, un hecho que los nutricionistas atribuyen, precisamente, a su magnífica dieta.
Ingredientes esenciales
El aceite de oliva: Es el denominador común de la gastronomía mediterránea. Constituye una fuente rica en grasa monoinsaturada, que protege de las afecciones cardiacas. Se utiliza para preparar platos de verdura, salsa de tomate, ensaladas, para freír pescado y en la conserva de los alimentos.
Alimentos vegetales: Frutas, verduras y legumbres. El consumo elevado de frutas y verduras frescas protege de las enfermedades cardiacas, debido a los antioxidantes que contienen. Los tomates son una fuente fundamental de antioxidantes, como el licopeno.
Pescado azul: El pescado, y en particular el pescado azul, como la sardina, es especialmente saludable. Este tipo de pescado es una fuente de grasas Omega-3, especialmente beneficiosas para la salud del corazón.
Vino, con moderación: Dos vasos en el caso de los hombres y uno en el de las mujeres son las cantidades que se consideran moderadas.
Frutos secos: Contienen muchas proteínas, fibra vegetal y vitamina E, con efectos antioxidantes. Aportan grasas insaturadas que ayudan a controlar los niveles de colesterol en sangre.
Harina: Es muy común en la gastronomía mediterránea. Se utiliza en la preparación del pan, alimento básico de consumo ampliamente extendido. También se usa en la elaboración de bizcochos, dulces, salsas, cuscús…
Productos lácteos: Son excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, de minerales (calcio, fósforo, potasio) y de vitaminas (vitamina A, D, riboflavina, ácido fólico y vitamina B12). El yogur proporciona microorganismos vivos capaces de mejorar el equilibrio de la flora intestinal.

Decálogo de la Dieta Mediterránea

  1. Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición.
  2. Consumir alimentos vegetales en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
  3. Consumir a diario pan y alimentos procedentes de cereales.
  4. Los alimentos poco procesados, frescos y locales, son los más adecuados.
  5. Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogur y quesos.
  6. La carne roja, carnes procesadas y huevos deben tomarse con moderación.
  7. Consumir pescado en abundancia.
  8. Fruta fresca como postre habitual y, sólo en ocasiones especiales, dulces, pasteles y postres lácteos.
  9. El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo.
  10. Realizar actividad física todos los días es tan importante como comer adecuadamente.